Antecedentes

La Mazateca baja del Estado de Oaxaca es un área que se caracteriza porque sus ecosistemas originales son de tipo cálido-húmedo de baja altitud, mejor conocidos como selvas altas perennifolias.

Estos ecosistemas se han deteriorado notablemente debido a la construcción de las presas Miguel Alemán y Cerro de Oro, la tala inmoderada, y la adopción de cultivos extensivos como la caña de azúcar, el plátano, y la ganadería. Durante este proceso de deforestación, muchas especies de árboles han desaparecido de la región con la consecuente pérdida del conocimiento y valores culturales asociados al uso y aprovechamiento de estos recursos.

El cacao ha sido reportado de esta zona desde antes de la llegada de los españoles, en lo que era conocido como la Chinantla y que ahora se comparte con comunidades mazatecas.

Desde el año 2012, el programa Arboles Tropicales del Centro de Investigaciones Tropicales de la Universidad Veracruzana, viene colaborando con 22 familias campesinas de la comunidad Camino de Ixcatlán, municipio de San Felipe Jalapa de Díaz, con quienes se inició la propagación y re-introducción del cultivo de cacao en la zona. Actualmente, se tienen 8.5 hectáreas en proceso de plantación. A través de este proyecto, se pretende dar mantenimiento a las hectáreas ya plantadas y continuar con la propagación de cacao y otras especies de árboles en vivero.

Es bien conocido que el cultivo de cacao es una estrategia adecuada para los ecosistemas cálido-húmedos y una alternativa económica para las comunidades locales, sobre todo si se adopta como un cultivo diversificado de donde puede establecerse mas de un cultivo. Una de las características más importantes del cacao mexicano es su alta calidad en términos de aroma y sabor. Desafortunadamente, con la introducción de variedades sudamericanas de mala calidad (aunque resistentes a plagas y de rápido crecimiento), el cacao mexicano han tendido a desaparecer y con ello, una alternativa de producción de cacao de alta calidad gastronómica. En nuestras investigaciones hemos hallado poblaciones de cacao silvestre y pre-hispánico que presumimos han sido escasamente incorporados en los programas de mejoramiento genético de los cacaos mexicanos. En este sentido, es muy importante rescatar este germoplasma e implementar un programa para propagar e incentivar la producción de cacao de calidad con características similares mediante un proyecto de investigación de mejoramiento genético.