Introducción

Establecer alternativas de desarrollo en el trópico húmedo requiere en primer lugar hallar los cultivos adecuados que además de ofrecer una alternativa económica a los campesinos de escasos recursos, contribuyan al mantenimiento de zonas de alta diversidad biológica. Algunos cultivos como el cacao, aunque representan una alternativa económica y de conservación de la biodiversidad, desafortunadamente son escasamente considerados en los modelos de desarrollo de estas zonas.

El cacao es un cultivo nativo del trópico americano que en condiciones adecuadas de manejo ofrece la oportunidad de mantener un sistema de múltiples especies de donde pueden obtenerse distintas fuentes de ingresos económicos y contribuir a la conservación de áreas de alta diversidad biológica. Sin embargo, a la fecha, la producción de cacao mexicano se encuentra en los últimos lugares a nivel mundial (su producción se restringe básicamente en Tabasco y Chiapas), y su venta, en términos generales, es a granel y el grano considerado de mala calidad. En el resto del país, la producción prácticamente ha desaparecido. Entre los problemas más evidentes de la producción de cacao en México resalta el abandono de las plantaciones en gran parte de las zonas productoras de Tabasco y Chiapas, los históricos bajos precios por la cosecha, la ausencia de un valor agregado que permita obtener ganancias adicionales a los campesinos y el desconocimiento para competir en el mercado internacional. Para paliar contra las desventajas y competir internacionalmente es necesario producir, por ejemplo, no sólo cacao orgánico, sino producir cacao seleccionado bajo ciertos estándares de calidad que permitan dar un valor agregado a la cosecha para recibir mayores ingresos.